Salamanca, Guanajuato. Los comerciantes de pirotecnia en Salamanca enfrentan un problema creciente de inseguridad que impacta directamente en su actividad económica. Integrantes del sector denunciaron que deben pagar hasta 10 mil pesos por puesto cada año a grupos delictivos para poder trabajar.
Gerardo Razo Murillo, integrante de la Unión de Pirotécnicos Salmantinos A.C., organización conformada por 16 socios, señaló que esta situación reduce significativamente sus ganancias. Explicó que, a pesar de tratarse de un giro regulado y supervisado, los comerciantes no tienen otra alternativa más que cumplir con estos pagos para continuar operando.
Los comerciantes de pirotecnia en Salamanca también deben cumplir con estrictas medidas de seguridad impuestas por autoridades como la SEDENA y Protección Civil, debido al manejo de pólvora y materiales peligrosos.
Recientemente, Protección Civil detectó irregularidades en los espacios de venta, como acumulación de maleza y cajas, por lo que el gremio se comprometió a mantener las áreas limpias y ordenadas para conservar los permisos necesarios.
La problemática refleja el contexto de inseguridad que persiste en Salamanca, donde incluso sectores regulados continúan siendo vulnerables a prácticas delictivas que afectan su operación y estabilidad económica.












