Más de mil accidentes viales en Salamanca evidencian focos de riesgo
Salamanca, Gto.- Los accidentes viales en Salamanca superan los mil casos cada año, lo que refleja una problemática persistente en la movilidad urbana. Entre los puntos más conflictivos destaca el cruce de Zaragoza y Guerrero, ubicado en la zona centro, donde los percances se repiten de forma constante.
A pesar de contar con semáforos, esta intersección continúa registrando incidentes, algunos de ellos con consecuencias fatales. La situación ha generado preocupación entre ciudadanos que diariamente transitan por esta zona cercana al centro histórico.
Zaragoza y Guerrero: accidentes constantes pese a infraestructura
Vecinos y conductores identifican este cruce como uno de los más peligrosos de la ciudad debido a su alta carga vehicular. Incluso se han instalado postes de concreto en una de las esquinas para evitar daños a comercios, pero los choques no han disminuido.
Durante 2025, el sitio fue escenario de varios accidentes relevantes. El caso más grave ocurrió en mayo, cuando un choque dejó una persona sin vida y varios lesionados. Meses después, otro incidente provocó daños en infraestructura urbana tras el impacto contra un poste.
Fallas en semáforos y alto flujo, factores del problema
Reportes ciudadanos señalan que, además del intenso tránsito, existen fallas ocasionales en la semaforización, lo que incrementa el riesgo. A esto se suman conductas imprudentes y la falta de respeto al reglamento vial.
En 2026, la problemática persiste. En abril se registró otro percance que involucró a un vehículo particular y una unidad del Ejército Mexicano, dejando personas lesionadas.
Ciudadanos exigen medidas ante accidentes viales en Salamanca
Ante la recurrencia de hechos, habitantes solicitan acciones más efectivas para reducir los riesgos. Entre las propuestas destacan reforzar la vigilancia, garantizar el correcto funcionamiento de semáforos y considerar la instalación de reductores de velocidad.
La frecuencia de incidentes en este punto confirma que no se trata de casos aislados, sino de un problema estructural dentro de la movilidad en Salamanca.












